miércoles, 3 de diciembre de 2014

LA LEYENDA DEL DUENDE



LA LEYENDA DEL DUENDE 



Se dice que es un niño que murió sin ser bautizado o un niño malo que golpeó a su madre. Es muy pequeño, lleva un sombrero grande y llora como una criatura. Tiene una mano de hierro y otra de lana, cuando se acerca a alguien le pregunta si con cuál mano desea ser golpeado. Algunos dicen que, sin importar la elección, el duende golpeará siempre con la de hierro. Otros, en cambio, aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y que es ésta la que en realidad más duele.

Posee unos ojos muy malignos y dientes muy agudos. Suele aparecer a la hora de la siesta o en la noche en los cañadones o quebradas. Tiene predilección para con los niños de corta edad, aunque también golpea sin piedad a los mayores.

En la zona de los recintos aledaños a Puerto Quito existen dos historias muy curiosas con respecto al duende:
Rostro del duende Una cuenta que un arqueólogo, internándose en el cerro a horas de la siesta escuchó el llanto de un niño. Al acercarse vio un párvulo en cuclillas y con la cabeza gacha. Cuando le preguntó si qué le sucedía, el niño alzó su maligno rostro y mostrando sus agudísimos dientes al tiempo que sonreía, le dijo:

- Tatita, mírame los dientes...

El "gringo" salió corriendo tan veloz como las piernas le daban y nunca regresó.

La otra historia, cuenta que se vió al duende conversando en un zanjón con un niño que estaba a su cuidado (actualmente un prominente médico). Al acercarse don Lucindo, el duende -llamado "enano del zanjón" por los lugareños- salió huyendo.

LOS SALARES (FORMACIÓN - CARACTERÍSTICAS)



LOS SALARES
Un salar es un lago superficial en cuyos sedimentos dominan las sales (boratos, cloruros, nitratos, sulfatos, etc). Las sales se precipitan por la fuerte evaporación, que a largo plazo siempre es mayor que la alimentación o entrada de las aguas en la cuenca.

Formaciones
La formación de salares supone el paso final para una cuenca de sedimentación, un último suspiro de belleza blanca, si se permite la licencia poética.
Pero para llegar a esa belleza efímera, geológicamente hablando, debemos contemplar las extraordinarias condiciones que se tienen que cumplir para que la sal se deposite y conforme estos mantos en las cuencas. Los salares más representativos se encuentran en Sudamérica, en el trió de países que conforman Argentina, Bolivia y Chile, siendo este último el que mayor cantidad de salares presenta en su territorio, pero no con el mayor, cuyo privilegio ostenta Bolivia y su salar de Uyuni.
Los salares necesitan tres premisas básicas. La primera es el aporte de material que puede provenir de distintas fuentes, las cuales pueden ser rocas de origen volcánico, rocas sedimentarias e incluso de salares previos.

Características
En algunos salares sus bordes son netos debido al aumento abrupto del nivel del suelo; estos son característicos de regiones onduladas. En otros, especialmente los que se sitúan en llanuras de ínfima pendiente, el aumento del nivel del suelo en algunos de sus lados es tan tenue —un metro o aún menos— que apenas logra disminuir sólo una proporción de la concentración salina que poseía el salar continuo, pero lo suficiente para permitir la presencia de un tipo de plantas específicas de este ecosistema, a las que se las agrupa bajo el término de: vegetación halófila. Partiendo de la costra salina, este tipo de vegetación se presenta en bandas paralelas y concéntricas, cada una de ellas están compuestas por especies unidas por una misma cualidad de halofilia, integrando cada nueva franja nuevas especies cada vez menos resistentes. En ocasiones, la altura del terreno no sólo no reanuda su aumento, sino que vuelve a disminuir, y con ello retorna la alta concentración salina, la que acaba por impedir totalmente el crecimiento vegetal, incluso de las especies halófitas mejor adaptadas, regresando entonces el paisaje del entorno nuevamente al de otro salar continuo.

Ubicación

Los salares más grandes del mundo se encuentran ubicados en la altiplanicie sudamericana de la puna, repartida entre el noroeste argentino, el suroeste de Bolivia y el noreste de Chile. De ellos se extraen principalmente salitre o nitrato natural, yodo, litio y cloruro de sodio o sal común.